
Mala circulación
¿Qué es la mala circulación?
En algún momento de tu vida, es posible que hayas experimentado la sensación de que alguna parte de tu cuerpo se "dormece", lo cual suele ser consecuencia de una mala circulación sanguínea. La mala circulación no se produce por sí sola, sino que es resultado de otros factores y afecciones. Los síntomas comunes de la mala circulación incluyen:
Hormigueo y entumecimiento
Frialdad
Calambres musculares
Hinchazón
Causas
Comprender las principales causas de la mala circulación puede ayudar a prevenirla y a mantenerte sano. A continuación, se presentan algunas causas comunes de mala circulación sanguínea que generalmente requieren tratamiento médico.
Enfermedad arterial periférica (EAP)
La enfermedad arterial periférica (EAP) es una afección que provoca el estrechamiento de las arterias y los vasos sanguíneos. Si no se trata, la acumulación de placa puede causar un infarto o un accidente cerebrovascular. La EAP es frecuente en personas mayores de 50 años. Los fumadores tienen mayor probabilidad de desarrollar EAP antes de los 50 años.
Coágulos de sangre
Los coágulos sanguíneos se producen cuando la sangre se espesa en ciertas partes del cuerpo debido a una mala circulación. Estos coágulos interrumpen el flujo sanguíneo, lo cual puede ser extremadamente peligroso y provocar un derrame cerebral, un ataque cardíaco o incluso la muerte.
Si bien algunos problemas de circulación requieren atención médica, la mayoría de los casos se pueden solucionar modificando la rutina diaria. Si le preocupa tener mala circulación, consulte con su médico o cardiólogo para determinar la rutina más adecuada para usted. Es posible que le sugieran lo siguiente:
Ejercicio: Llevar un estilo de vida activo es una excelente manera de evitar problemas de circulación sanguínea y mejorarla. Incluso caminar varias veces por semana puede aumentar el flujo sanguíneo y crear nuevos vasos sanguíneos en las piernas.
Hidrátate: Cuando estás deshidratado, tu sangre retiene sodio, lo que dificulta su correcta circulación. Beber de 10 a 16 vasos de agua al día te mantendrá hidratado y favorecerá una buena circulación sanguínea.
Alimentación saludable: Cuidar la alimentación es fundamental para mantenerse sano y mejorar la circulación sanguínea. Alimentos como los cereales integrales, las verduras de hoja verde y el pescado azul son beneficiosos para el corazón y favorecen la circulación sanguínea en general.
